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Pág. 207936 NORMAS LEGALES Lima, domingo 29 de julio de 2001 En el contexto actual, son evidentes las dificultades de los jóvenes para acceder al sistema educativo, situa- ción que se agrava en jóvenes que se encuentran en situación de pobreza, limitando de esta manera las pro- puestas de desarrollo juvenil y reproduciendo el círculo de pobreza, lo cual se acentúa más en el contexto rural. Asimismo, existe una marcada diferencia, con rela- ción al lugar de residencia. Así, del total de jóvenes analfabetos, casi la totalidad se encuentran en el campo. Esta situación afecta sobre todo a las jóvenes rurales, quienes mayormente no acceden o abandonan tempra- namente la escuela por causa de la pobreza, el inicio precoz de la nupcialidad, la carga familiar, o por situacio- nes de discriminación. • Limitaciones en la calidad del sistema educa- tivo A pesar de los esfuerzos emprendidos por el sector público y privado, se mantienen marcadas diferencias en los contenidos, tecnología, y servicios brindados por los establecimientos educativos, así como, entre la que se imparte en Lima, con la de provincias. Esta inequidad se ve reflejada en el acceso al nivel técnico ocupacional, y nivel superior, en el que se observa una mayor participa- ción de las y los jóvenes urbanos, con respecto a sus similares del campo, lo cual incide en la migración juve- nil campo-ciudad. De otro lado, las entidades educativas no cuentan con personal suficientemente preparado ni mecanismos de articulación con el entorno social, cultural, y laboral, que fomenten una educación por competencias, una cultura emprendedora para el trabajo, así como valores y actitu- des necesarias para una cultura de paz y convivencia democrática y de respeto por el medio ambiente. • Limitado acceso a los programas y servicios de salud Los programas y servicios de atención a la salud orientados hacia los jóvenes son aún insuficientes, te- niendo además limitaciones para alcanzar una amplia cobertura. Algunos factores que limitan el acceso a una salud de calidad son: desconocimiento de la oferta públi- ca especializada, predominio de un enfoque asistencial en detrimento de los programas preventivos promocio- nales interdisciplinarios e intersectoriales, ausencia de mecanismos oportunos y abordajes técnicos apropiados, falta de una práctica cálida y confidencial de algunos profesionales de la salud, comportamiento estereotipa- do de género de la mayoría del personal de salud, baja asignación presupuestal en los programas dirigidos a adolescentes y jóvenes y la baja cobertura de la seguri- dad social. Esta situación se dificulta más en los casos de jóvenes que se dedican a la prostitución, jóvenes seropo- sitivos, recluidos en prisión, consumidores de sustancias psicoactivas y residentes en el ámbito rural. • Ejercicio responsable de la sexualidad, emba- razo precoz, aborto, infecciones de transmisión sexual (ITS), y SIDA Algunos de los factores que vulneran el derecho a una sexualidad sana, plena y responsable son: la baja autoes- tima, la falta de un proyecto de vida, la tendencia al inicio temprano de una sexualidad activa bajo presión social o directamente forzadas, la falta de habilidades sociales en algunos jóvenes, la deficiencia en las estrategias comunicacionales apropiadas que garanticen un conoci- miento oportuno de las protecciones adecuadas y de las responsabilidades que conlleva el ejercicio de la sexuali- dad, la extendida imagen social que enfatiza los aspectos problemáticos de la sexualidad y que excluye al varón de las responsabilidades con su pareja, la discriminación de las opciones sexuales diferentes a las socialmente acep- tadas, las dificultades de los menores de 18 años para acceder a información y métodos anticonceptivos, el embarazo precoz asociado con diversos problemas de salud para la gestante y el feto y la probable interrupción de su permanencia en el sistema educativo. Las complicaciones del embarazo adolescente, el abor- to, las infecciones de transmisión sexual (ITS) y el SIDA, ocupan los primeros lugares entre las causas de enfer- medad y muerte de las mujeres en edad reproductiva, siendo las adolescentes y las jóvenes uno de los gruposmás susceptibles, debido a su vulnerabilidad biológica y psicosocial, a las inequidades económicas que enfrentan y a las condiciones socioculturales de su entorno, que se ven acentuadas cuando no hay un rol activo y responsa- ble de los varones en el enfrentamiento de estas situacio- nes debido, entre otros aspectos, a su formación sexual inducida hacia patrones machistas, aún predominantes. En esta situación, la mayoría de mujeres jóvenes no conoce la existencia de servicios o desconfía de ellos, por lo cual no accede oportunamente a ser atendida por los profesionales de la salud. • Consumo y abuso de sustancias psicoactivas El consumo y abuso de sustancias psicoactivas como el alcohol y el tabaco, entre otras, se ha incrementado entre la nueva generación, situación que afecta no sólo a varones sino, también en forma cada vez más creciente a mujeres jóvenes. Igualmente, pese a que el consumo de sustancias psicoactivas ilegales no se ha incrementado notablemente, el impacto que tiene entre los jóvenes es preocupante. Un resultado de esta situación son los accidentes de tránsito que ocupan los primeros lugares entre las causas de enfermedad, invalidez y muerte de los adolescentes y jóvenes. Entre los factores que fomentan el consumo y abuso de sustancias psicoactivas se encuentran problemas in- trapersonales; (pérdida de valores, baja autoestima, baja tolerancia a la frustración, ausencia de proyecto de vida); sociales (presión social y grupal, medios de comu- nicación); familiares (familias disfuncionales, deficiente comunicación, violencia familiar); y económicos (preocu- paciones laborales y económicas). • Centralismo, migración, exclusión social y pobreza En zonas urbanas y urbano marginales se ubican jóvenes afectados por una situación de exclusión social que enfrentan altos niveles de pobreza. Una de las causas de esta situación, la constituye el centralismo que estimula la migración campo-ciudad, realizada por un grueso sector de jóvenes rurales, que en la búsqueda de una mejor situación se ven obligados a integrarse mar- ginalmente a los ámbitos urbanos, participando en eco- nomías de sobrevivencia y en desigualdad de condicio- nes respecto a sus pares. Los jóvenes migrantes consideran que en sus lugares de origen no existen condiciones adecuadas para desa- rrollar su proyecto de vida, sintiéndose obligados a migrar, originando así, cambios en la estructura de las familias rurales y en sus comunidades de origen, pues pierden a sus miembros más jóvenes. • Imagen estereotipada de las y los jóvenes Algunos adultos y medios de comunicación en parti- cular, tienden a resaltar los comportamientos de las y los jóvenes, prevaleciendo un estereotipo femenino de ni- ñas-casamenteras-y-frívolas y masculino de joven-pro- blema, en el que se resalta el comportamiento violento y antisocial”, lo cual favorece la generación de medidas de control social en lugar de políticas y programas promo- cionales, limitando su pleno ejercicio de derechos. Esta estigmatización tiende a generalizarse y no permite un reconocimiento a las contribuciones y los aportes que realizan los jóvenes en distintos ámbitos, afectando principalmente a aquellos que se encuentran en situa- ción de pobreza, lo que refuerza la segmentación espa- cial y social y su reconocimiento en el espacio público. De la misma manera, esta imagen negativa contribuye a consolidar la inadecuada auto-percepción de algunas personas jóvenes. De otro lado, aún en programas y proyectos del sector público orientados a jóvenes, se les asigna un rol de beneficiarios, mas no como sujetos protagónicos y acto- res estratégicos que promuevan la sostenibilidad de los resultados esperados. • Escasas herramientas y mecanismos que pro- muevan la participación juvenil Muchos jóvenes al iniciarse en espacios de participa- ción juvenil o en el ejercicio de su derecho a intervenir en las decisiones que los afectan, no cuentan con los conoci-