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Pág. 207941 NORMAS LEGALES Lima, domingo 29 de julio de 2001 46. Promover en las zonas rurales, medidas para el acceso y la regularización de la tenencia de la tierra y el manejo de agua, involucrando a la población joven. 47. Promover en las zonas rurales, mecanismos orien- tados a facilitar el acceso de las y los jóvenes al crédito, tecnología e insumos, a fin de propiciar el desarrollo económico de esta población. Capacitación para el empleo y la generación de ingresos La oferta de capacitación laboral para las personas jóvenes en el momento actual resulta poco accesible para la mayoría de ellas, insuficiente en su contenido y limi- tada cobertura local, regional y nacional. De otro lado, las oportunidades de acceder oportunamente a una ca- pacitación apropiada y de calidad, están condicionadas a la situación socioeconómica, ámbito geográfico y cargas familiares de las personas jóvenes, lo que genera serios problemas y restricciones para la promoción y el fortale- cimiento de sus potencialidades. La capacitación técnica y superior ofrecida, general- mente está orientada a jóvenes con mínimos recursos económicos, sociales y familiares, en virtud del costo, tiempo de duración y tipo de ocupaciones que conlleva. Asimismo, tiende a ser convencional y presenta escasos vínculos con las técnicas de producción e innovaciones y cambios tecnológicos y organizacionales, así como con la alta tecnología y herramientas informáticas actualmen- te en uso. Debe enfatizarse además que a esta capacitación, con las características antes señaladas, se suma una insufi- ciente educación para el trabajo en el sistema educativo formal, en el que todavía se plantea contenidos estereo- tipados de formación laboral desvinculada de la realidad socioeconómica, lo cual impiden una estrecha relación entre educación, empleo y desarrollo. En este contexto, la población joven, principalmente aquella de escasos recursos, proveniente de zonas rura- les y de ciudades de provincias, migrante y con carga de familia, enfrenta una mayor dificultad para capacitarse e insertarse adecuadamente en el mercado de trabajo. Entre las líneas de acción se proponen las siguientes: 48. Revalorar socialmente las ocupaciones y los ofi- cios técnicos, artísticos y agropecuarios como vía de capacitación y formación para el trabajo, incorporando componentes de gestión organizacional, productividad, alta tecnología e informática, a fin de constituirse en una nueva alternativa empresarial. 49. Crear y ampliar programas de capacitación labo- ral para jóvenes que realizan prácticas laborales, de modo que les permita desarrollar conocimientos de alta tecnología, competencias básicas para el trabajo y expe- riencias demandadas y reconocidas en el mercado de trabajo. 50. Mejorar la capacitación técnica superior, orien- tándola a los requerimientos del mercado de trabajo y vinculándola a la realidad socioeconómica y cultural de cada localidad. 51. Crear y mejorar los mecanismos de acreditación de la capacitación, posibilitando que el aprendizaje rea- lizado por los jóvenes tenga valor real en el mercado ocupacional. 52. Fomentar mayores posibilidades de capacitación laboral, en particular para las mujeres jóvenes en situa- ción de pobreza de zonas rurales y de ciudades de provincias, consolidando y sosteniendo mecanismos que permitan su participación efectiva en el mercado, fo- mentando el uso de nuevas tecnologías. 53. Propiciar modalidades de capacitación coordina- das con las empresas tanto privadas como estatales, involucrando financiera y pedagógicamente, al sector empleador en la realización de estas acciones. Reversión de los efectos de la carencia de em- pleo Las secuelas de los cambios sociales y transformacio- nes estructurales desarrolladas durante la década, agu- dizaron las difíciles condiciones socioeconómicas y de empleo en las familias, impactando negativamente en las posibilidades de desarrollo de los jóvenes. De otro lado, las dificultades para incorporar a las personas jóvenes al mercado de trabajo, afectan el desa-rrollo económico tanto local, como regional y nacional, generando condiciones sociales negativas en la pobla- ción joven, especialmente entre la que se encuentra en situación de pobreza y pobreza extrema, alterando su proyecto de vida y posibilidades de integración en su propia comunidad, provocando altos índices de migra- ción y vulnerabilidad social. Entre las líneas de acción pueden señalarse las siguientes: 54. Priorizar en el presupuesto público, los progra- mas de capacitación en gestión, formación técnica, orien- tada a jóvenes desempleados y de escasos recursos, provenientes de zonas marginales y rurales principal- mente, con miras a fomentar actividades de auto-em- pleo. 55. Crear y/o mejorar los sistemas de apoyo financie- ro para jóvenes y parejas jóvenes, permitiéndoles acce- der a créditos con tasas preferenciales, fomentando a la vez la generación de micro y pequeñas empresas familia- res. 56. Promover la descentralización fomentando polos de desarrollo cuyas condiciones socio-económicas incen- tiven la migración de las parejas jóvenes. 57. Favorecer el retorno parcial o definitivo, de los y las migrantes jóvenes a sus localidades de origen, de manera libre y voluntaria, promoviendo en éstas, activi- dades económicas y socio-culturales que les permitan aportar las capacidades adquiridas. 58. Desarrollar estrategias preventivas y de consoli- dación de desarrollo económico y social en las comunida- des locales, para desalentar la migracion de jóvenes. CIUDADANIA Participación Juvenil La ausencia de mecanismos que promuevan la parti- cipación juvenil afecta la comunicación de las personas jóvenes con otros actores sociales, ocasionando que las demandas, aspiraciones y propuestas de las personas jóvenes no sean consideradas prioritarias en los espacios que se toman las decisiones. Ante la escasa influencia en los espacios de gestión y dirección social de los jóvenes y sus organizaciones, es importante desarrollar un proceso descentralizado de promoción del liderazgo juvenil democrático y de forta- lecimiento y articulación de sus organizaciones en el ámbito local, regional y nacional, estableciendo redes y alianzas estratégicas con entidades públicas y privadas, orientadas a formular un proyecto de desarrollo integral para las personas jóvenes. Entre las líneas de acción consideramos las siguien- tes: 59. Impulsar la plena y efectiva participación políti- ca, económica y social de los jóvenes, para garantizar el ejercicio pleno de sus derechos y responsabilidades y fomentar la igualdad de oportunidades para las y los jóvenes. 60. Fomentar y desarrollar espacios, canales y meca- nismos formales y no formales de participación juvenil en las entidades públicas y privadas, especialmente en el ámbito local, para posibilitar la participación de las y los jóvenes en las decisiones que les afectan. 61. Fomentar mecanismos, espacios de diálogo, con- sulta y concertación, entre autoridades y representan- tes de las y los jóvenes, donde prime una actitud demo- crática y una comunicación horizontal. 62. Incentivar el protagonismo y liderazgo de los jóvenes en organizaciones vecinales, sociales, políticas, educativas, religiosas, entre otras, para optimizar la representación de sus intereses, sensibilidades y puntos de vista. 63. Promover un proceso descentralizado de promo- ción del liderazgo juvenil democrático, que propicie y motive la participación juvenil en las instancias de deci- sión relativos a las políticas y programas, y a los proyec- tos de desarrollo local, regional y nacional. Organización Juvenil No obstante el aporte realizado por las organizacio- nes juveniles exitosas, éstas enfrentan serias limitacio-