TEXTO PAGINA: 66
/G50/GE1/G67/G2E/G20/G36 /G53/G45/G50/G41/G52/G41/G54/G41/G20 /G45/G53/G50/G45/G43/G49/G41/G4C Lima, jueves 14 de noviembre de 2002 los días 18 y 19 de junio de 1986. Asimismo se incorpo- raron las siguientes declaraciones e informes pericialesrendidos durante las audiencias públicas celebradas en la sede de la Corte entre los días 6 y 10 de julio de 1993 sobre el fondo del caso Neira Alegría y otros: a) Testimonio de Sonia Goldenberg (periodista) Como periodista, entrevistó a Jesús Mejía Huerta , quien le informó que después del bombardeo del pe- nal quedaron con vida unos 70 presos; que los llama-ban en grupos y que ocurrieron fusilamientos; que el entrevistado tenía ocho o diez heridas de bala y fue arrojado con otros heridos en una fosa. Posterior-mente fue dinamitado el Pabellón Azul. Así mismo, la señora Goldenberg entrevistó a Juan Tulich Morales, quien le informó que sabía que a los detenidos queeran cabecillas del motín los llevaron a la base naval de San Lorenzo, donde los fusilaron. b) Testimonio de Pilar Coll (asistente social) En agosto de 1987, estaba adscrita a una oficina encargada, por la Comisión Investigadora del Parla- mento, de recibir testimonios de los familiares de los detenidos en los penales y de algunos sobrevivien-tes; por ello entrevistó a Jesús Mejía Huerta, quien le informó, con mayor amplitud, lo que ya había decla- rado a la testigo anterior. Señaló que algunos familia-res de los detenidos sabían que varios sobrevivien- tes habían desaparecido. c) Dictamen de Guillermo Tamayo Pinto Bazur- co (ingeniero civil) En 1987 el Centro de Proyectos y Construcciones, del cual era Presidente, fue contratado por la comi- sión del Congreso que investigaba los sucesos delos penales para evaluar técnicamente lo que había sucedido en el Pabellón Azul desde el punto de vista de la ingeniería . Visitó El Frontón, cuyo Pabellón Azul había sido demolido. La demolición total se había producido mediante explosivos plásticos colocados al pie de las columnas. El declarante observó huellasde la onda expansiva por fuera del edificio, así como la existencia de 20 metros de túneles, que no afecta- ron la solidez de la estructura; no había vestigios deque en ellos hubieran ocurrido explosiones. d) Dictamen de Enrique Bernardo Cangahuala (ingeniero civil) El declarante señaló que fue contratado por la comi- sión del Senado para hacer una evaluación, desde el punto de vista de la ingeniería civil, sobre el problema que se había presentado en el penal San Juan Bau-tista. Después de visitar el sitio y reunir anteceden- tes, participó en la elaboración de un informe. El Co- legio de Ingenieros hizo suyo el informe. Encontra-ron túneles que no ofrecían continuidad hacia aber- turas en la costa, ni evidencia de explosivos en las columnas del Pabellón. Con el trabajo de diez peo-nes se hubieran podido eliminar los escombros en el pabellón en el curso de un mes. Si la intención de usar explosivos hubiera sido ingresar al Pabellón, sehabrían colocado en los muros. A su juicio, los ex- plosivos se colocaron para demoler el edificio. No hay evidencia de que hubiera habido una explosiónen el interior del edificio. Un explosivo plástico no podría provocar una explosión de dinamita por sim- patía. Había posibilidad de que la gente se refugiaraen los túneles, pero no de que pudieran salir de és- tos. e) Testimonio de Ricardo Aurelio Chumbes Paz (abogado y juez penal) En la época de los hechos era Juez Instructor del Callao. El 18 de junio de 1986 escuchó por la radio la noticia de los motines en El Frontón, y, alrededor dela una de la tarde, el Presidente de la Corte Suprema lo comisionó para observar los hechos, sin poder de decisión, para luego informarlo. Las autoridades dela Marina le negaron facilidades para trasladarse a la Isla Penal. Como a las tres y media o cuatro de latarde ingresó a su despacho un hábeas corpus que presentaron los abogados de los internos del penal, y alrededor de las nueve y media de la noche se lefacilitó una lancha que lo trasladó a la Isla. Entrevistó al Director del Penal, quien le comunicó que la Isla estaba bajo el control de la Marina de Guerra. Tam-bién entrevistó al Viceministro del Interior quien le comunicó que el Gobierno, por intermedio del Con- sejo de Ministros, había encargado a las FuerzasArmadas la debelación de los motines. A continua- ción hubo un apagón y explosiones. Se acercó a una reja localizada como a 50 metros del penal y gritó quesalieran delegados de los internos, pero no obtuvo ninguna respuesta. Se le impidió hablar con el Co- mandante a cargo del operativo militar. Al abordaruna lancha en la madrugada para retirarse, oyó ex- plosiones, y al tercer día supo por los medios de difusión sobre los muertos habidos como consecuen-cia de la debelación del motín. Intentó dirigirse de nuevo al penal y se le impidió hacerlo, diciéndosele que era Zona Militar Restringida. En otros casos demotines ha habido debelación sin necesidad de usar medios letales. Los internos de El Frontón no pudie- ron haberse fugado. Los recursos de garantía o dehábeas corpus, en el caso concreto de El Frontón, fueron ineficaces para la tutela de la vida, la integri- dad física y los derechos fundamentales de las per-sonas. Al hacerse levantamientos de cadáveres se toman las huellas digitales, las huellas de los dientes y en algunos casos las huellas de los pies, y cuandoun prisionero entra a la cárcel se le toman huellas digitales y fotografías. f) Testimonio de José Antonio Burneo Labrín (abogado y profesor del curso de derechos hu- manos en la Universidad Mayor de San Marcos) En el año 1986 era Director del Departamento Jurídi- co de la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS)de la Iglesia Católica. Dos o tres semanas después de los hechos, acudieron a esa oficina la señora Ale- gría, madre de Victor Neira Alegría, y el padre deEdgar Zenteno Escobar y William Zenteno Escobar, pidiendo que les ayudaran a conseguir información sobre el paradero de sus familiares. Planteó un re-curso de hábeas corpus ante el Vigésimo Primer Juz- gado de Instrucción de Lima, el día 16 de julio de 1986. El Presidente del Comando Conjunto de lasFuerzas Armadas y el Comandante General de la Marina declararon que la información debía pedirse a las autoridades penitenciarias o al Juez Especial dela Marina que estaba practicando el levantamiento de los cadáveres. El Presidente del Consejo Nacional Penitenciario entregó al juez una lista de los deteni-dos en El Frontón el día de los hechos, en la cual aparecían 152 internos, entre ellos Víctor Raúl Neira Alegría y los hermanos Zenteno, e informó que ha-bían puesto a su disposición 27 detenidos sanos y salvos y siete heridos. El juez resolvió que no proce- día el hábeas corpus, resolución que fue apelada, yel Tribunal Correccional de Lima, por dos votos con- tra uno, decidió no haber lugar a la apelación. El 25 de agosto de 1986 interpuso recurso de nulidad antela Corte Suprema, y la Sala Penal de ese Tribunal resolvió que no había nulidad. La CEAS interpuso recurso de casación ante el Tribunal de GarantíasConstitucionales, y cuatro miembros de éste votaron en favor de la casación, es decir, faltó un voto para obtener la casación porque se requieren cinco favo-rables, y en esa forma quedó agotada la instancia nacional. Aconsejó a la familia recurrir a la Comisión Interamericana. g) Testimonio de César Delgado Barreto (abo- gado) El testigo fue elegido Senador en 1985 y fungió como miembro de la Comisión de Justicia de Derechos Hu-manos del Senado. Después de los acontecimientos en los penales, el Congreso nombró, a solicitud del Presidente de la República, una comisión investiga-