Fuente: Diario Oficial El Peruano.
TEXTO PAGINA: 74
/G50/GE1/G67/G2E/G20/G31/G34 /G53/G45/G50/G41/G52/G41/G54/G41/G20 /G45/G53/G50/G45/G43/G49/G41/G4C Lima, jueves 14 de noviembre de 2002 privados arbitrariamente de su vida por las autorida- des peruanas en violación del artículo 4 de la Conven- ción.38 72.En consecuencia, la Corte concluye que el Estadovioló, en perjuicio de los señores Nolberto Durand Ugar- te y Gabriel Pablo Ugarte Rivera, el artículo 4.1 de la Convención. XI ARTÍCULO 5.2 DERECHO A LA INTEGRIDAD PERSONAL 73.En cuanto a la violación del artículo 5.2 de la Conven- ción, la Comisión alegó que: a) el Perú es responsable de la desaparición forzada de Nolberto Durand Ugarte y Gabriel Pablo Ugarte Rivera y, para fundamentar su alegato, se remitió a lo señalado, inter alia, en la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, en la De- claración sobre la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas aprobada por laAsamblea General de las Naciones Unidas y en lo sostenido por el Grupo de Trabajo sobre Desapari- ciones Forzadas o Involuntarias de las NacionesUnidas; b) está plenamente probado que los señores Nol- berto Durand Ugarte y Gabriel Pablo Ugarte Rivera se encontraban en el penal El Frontón el día de los hechos, ya que sus nombres figuraban en la listaoficial del penal y sus familiares los habían visitado; c) la señora Virginia Ugarte Rivera interpuso el 26 de junio de 1986 un recurso de hábeas corpus en favor de su hijo y su hermano, recurso que fue objeto de varias instancias y culminó el 28 de octubre de 1986,cuando el Tribunal de Garantías Constitucionales declaró inalterable la resolución de la Corte Suprema de Justicia que había sostenido la improcedencia dela acción de hábeas corpus; d) los familiares perdieron comunicación con los se- ñores Durand Ugarte y Ugarte Rivera a partir del ingreso de las fuerzas de la Marina y hasta la fecha desconocen su paradero, por lo que actualmente tie-nen la calidad de desaparecidos. Agregó que, en todo caso, no existió posibilidad alguna de que los reclu- sos pudieran fugarse; y e) en los alegatos finales relaciona la desaparición forzada (la cual incluye el trato despiadado de losdetenidos, vejámenes y torturas) con la violación del derecho a la integridad personal. En razón de lo anterior señaló que es pertinente declarar que la des-aparición forzada de los señores Durand Ugarte y Ugarte Rivera, por parte de agentes del Estado, viola el artículo 5.2 de la Convención Americana. 74.El Estado no se refirió explícitamente al artículo 5.2 de la Convención, pero mencionó que en toda circuns-tancia se respetó la vida e integridad física de los reclu- sos que se entregaron, durante y después del debela- miento. 75.El artículo 5 de la Convención Americana, dispone que: 1. Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral. 2. Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda per-sona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano. 76.La Corte estima que el hecho de que la violación del artículo 5.2 de la Convención no fuese alegada en el escrito de demanda de la Comisión no impide que lamisma sea examinada por el Tribunal, en razón del prin- cipio general de Derecho iura novit curia , “del cual se ha valido reiteradamente la jurisprudencia internacional enel sentido de que el juzgador posee la facultad e inclusi- ve el deber de aplicar las disposiciones jurídicas perti-nentes en una causa, aun cuando las partes no las invo- quen expresamente”. 39 77.Como se expuso, la Comisión solicitó que la Cortedeclarara que la desaparición forzada de los señores Durand Ugarte y Ugarte Rivera por parte de los agentesdel Estado peruano produjo también la violación del artí- culo 5.2 de la Convención. Esta Corte observa que efectivamente los señores Durand Ugarte y Ugarte Ri-vera estaban encarcelados en el Pabellón Azul de El Frontón y figuraban en la lista oficial del penal, y que luego del motín los familiares no tuvieron conocimientode su paradero y las autoridades del Estado se negaron a dar información sobre éste, así como a establecer la identidad de las personas desaparecidas, a pesar deque estaban bajo su custodia. 78.La Corte manifiesta, como ya lo ha hecho en otro caso, que si bien pudiera entenderse que cuando se priva de la vida a una persona también se lesiona su integridad personal, no es este el sentido [del artículo 5] de la Convención que se refiere, en esencia, a que nadiedebe ser sometido a torturas, ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, y a que toda per- sona privada de libertad debe ser tratada con el res-peto debido a la dignidad inherente al ser humano. 40 79.En el presente caso no está demostrado que los se-ñores Nolberto Durand Ugarte y Gabriel Pablo Ugarte Rivera hubiesen sido objeto de malos tratos o que se hubiera lesionado su dignidad por parte de las autorida-des peruanas durante el tiempo en que estuvieron dete- nidas en el penal El Frontón. A idéntica conclusión llegó la Corte en el caso Neira Alegría y otros, en el que sealegaron los mismos hechos a los que se refiere la pre- sente sentencia. Resulta claro que hubo un uso excesi- vo de la fuerza para sofocar el motín, lo que constituyevulneración del principio de proporcionalidad que debe existir entre la situación que se trata de resolver y los medios que para ello se utilizan ( supra párrs. 67, 68 y 70). Sin embargo, de esta desproporción no se puede inferir que se hubiese practicado tortura o trato cruel, inhumano o degradante, conceptos que poseen conte-nido jurídico propio y que no se deducen en forma nece- saria y automática de la privación arbitraria de la vida, aún en circunstancias agravantes como las presentes. 80.En consecuencia, esta Corte considera que no se ha comprobado que el Estado violó, en perjuicio de los se-ñores Nolberto Durand Ugarte y Gabriel Pablo Ugarte Rivera, el artículo 5.2 de la Convención Americana. XII VIOLACIÓN DEL ARTÍCULO 7.1 Y 7.5 DERECHO A LA LIBERTAD PERSONAL 81.En cuanto a la violación del artículo 7.1 y 7.5 de la Convención, la Comisión alegó que los días 14 y 15 defebrero de 1986 Nolberto Durand Ugarte y Gabriel Pablo Ugarte Rivera, respectivamente, fueron detenidos por efectivos de la Dirección contra el Terrorismo, sin me- diar orden judicial alguna ni haber sido encontrados en flagrante delito, bajo sospecha de haber participado en actos de terrorismo. 3 8cfr. Caso Castillo Páez , supra nota 11, párr. 72; Caso Blake, Excepciones Preliminares . Sentencia de 2 de julio de 1996. Serie C No. 27, párr. 39; Caso Neira Alegría y otros , supra nota 12, párr. 76; y Caso Caballero Delgado y Santana, supra nota 8, párr. 56. 3 9cfr. Caso Castillo Petruzzi y otros, supra nota 8, párr. 166; Caso Blake, supra nota 10, párr. 112; Caso Godínez Cruz, supra nota 9, párr. 172; y Caso Velásquez Rodríguez , supra nota 9, párr. 163. 4 0Caso Neira Alegría y otros , supra nota 12, párr. 86.