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Pág. 19 SEPARATA ESPECIAL Lima, viernes 25 de mayo de 2001 4.5Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores La Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Va- lores (Conasev) es una institución pública del Sector Economía y Finanzas. Fue creada formalmente el 28 de mayo de 1968, e inició sus operaciones el 2 de junio de 1970, a partir de la promulgación del Decreto Ley Nº 18302. Actualmente se rige por su Ley Orgánica, Decre- to Ley Nº 26126 publicada el 30 de diciembre de 1992, la cual establece que su finalidad es promover el merca- do de valores, velar por el adecuado manejo de las empresas y normar la contabilidad de las mismas. Tiene personería jurídica de derecho público interno y goza de autonomía funcional, administrativa y econó- mica. De acuerdo a la Ley del Mercado de Valores, corresponde a la Conasev la supervisión y el control del cumplimiento de dicha ley. Conasev tiene entre sus funciones: •Estudiar, promover y reglamentar el mercado de valores, controlando a las personas naturales y jurídicas que intervienen en éste; •Velar por la transparencia de los mercados de valo- res, la correcta formación de precios y la información necesaria para tales propósitos; •Promover el adecuado manejo de las empresas y normar la contabilidad de las mismas; y •Reglamentar y controlar las actividades de las em- presas administradoras de fondos colectivos, entre otras. 5. El escenario global Toda estrategia para promover el desarrollo de un mercado de valores nacional debe primero considerar el entorno y las estrategias seguidas por los principales mercados de valores del mundo. A continuación comen- taremos brevemente las principales tendencias, siendo necesario precisar que aún cuando nuestro mercado de valores sea pequeño, no deja de ser parte de un único mercado global. En efecto, el escenario se presenta altamente globaliza- do y competitivo, situación que es impulsada por los avances en la tecnología y en particular por la creciente participación de Internet en las diferentes actividades financieras. La ausencia de barreras promovida por Internet facilita el flujo de capitales hacia los mercados más eficientes, y viene presionando a los principales participantes en la necesidad de redefinir su rol y estrategia de desarrollo. En primer lugar, se observa una fuerte tendencia hacia la concentración de la liquidez en pocos centros financieros. Lo que unas plazas ganen será a costa de aquellas otras que no hubieran sido capaces de ade- cuarse al entorno y en especial, de atender los reque- rimientos de los cada vez más exigentes inversionis- tas y emisores. El impacto en Latino América es dramático. Basta mencionar que en los últimos años las principales empresas de la región listaron sus valores en las bolsas estadounidenses a través de American Depository Receipts. A finales de 1999, se habrían emitido aproximadamente US$ 139 billones, con la consiguiente reducción en los montos negocia- dos en las bolsas locales. Existe una fuerte competencia entre las principales bolsas, y entre éstas y mecanismos de negociación que han surgido al margen de los esquemas tradicionales y que amenazan su existencia. En los Estados Unidos, se han creado “bolsas” no reguladas llamadas Electronic Communication Networks ECN, y su presencia agrega competencia a la ya existente entre la Bolsa de Valores Nueva York (NYSE) y el Nasdaq. Estas son plataformas electrónicas que permiten que los compradores y ven- dedores se encuentren directamente sin la interven- ción de los intermediarios tradicionales (mejores pre- cios y menores costos). A finales de 1998, los ECNs representaron entre el 30-35% del volumen negociado en el Nasdaq. Es importante observar que los propie- tarios de estos sistemas son las principales corredorasde valores estadounidenses, lo que muestra además que las bolsas estarían compitiendo con sus propios dueños. Esta situación responderá acaso a la inacción o demora de las bolsas tradicionales en atender los reque- rimientos de los inversionistas?. Es importante también mencionar las diversas iniciati- vas de las principales plazas bursátiles por integrarse entre sí, conscientes que mantenerse como “islas” ter- minará por hacerlos desaparecer. Así, destaca la alian- za entre las bolsas de Ámsterdam, Bruselas y París para conformar Euronext; entre las bolsas de Frankfurt, Milán, Madrid, Londres y el Nasdaq Europa; y el mercado Global Equity Market que surgiría como re- sultado de la alianza entre las bolsas de Toronto, Tokio, Hong Kong, Australia, México, BOVESPA, Santiago de Chile y Buenos Aires, con el liderazgo de la NYSE. A través de alianzas, la mayoría de bolsas vienen trabajando en la construcción de plataformas centrali- zadas de negociación (con la mayor conectividad posi- ble) que faciliten la realización de operaciones trans- fronterizas (con acciones, instrumentos de deuda, op- ciones y futuros), de manera eficiente las 24 horas del día, permitiendo la más amplia participación de inver- sionistas individuales e institucionales. También hay esfuerzos por contar con sistemas centralizados para la compensación y liquidación continua de dichas opera- ciones en multimonedas, durante todo el día y a los menores costos posibles. Por otro lado, también se observan cambios importan- tes en las empresas y sus posibilidades de financia- miento a través de los mercados de valores. Surgen empresas globalizadas, que se consolidan con el fin de operar en múltiples mercados y acceder a mayores alternativas de financiamiento y en mejores condicio- nes. Internet permite que los emisores pueden encon- trarse “directamente” con una más amplia base de inversionistas y a un menor costo, facilitándose la obtención de capital por parte de medianas y pequeñas empresas no calificadas para listar sus valores en las bolsas tradicionales. Además de múltiples iniciativas privadas creadas para facilitar el encuentro entre las empresas y los inversionistas a través de la red, desta- can el “Enterprise Market” de la Bolsa de Australia y “German Equity Forum” de la Bolsa Alemana, merca- dos que permiten que las Pymes puedan obtener capital directamente de los inversionistas. Similares cambios se observan en los inversionistas, desde los más pequeños hasta los más grandes, quienes no sólo cuentan con mayor información, sino que tienen la posibilidad de elegir sus inversiones de manera sencilla y a bajo costo, presionando hacia una efectiva “democratización” de los mercados de valores. Se esti- ma que en los Estados Unidos el 48% de las transaccio- nes realizadas por inversionistas minoristas en el 2000 se llevó a cabo a través de Internet. Asimismo, surgen inversionistas institucionales más grandes y sofistica- dos, que presionan hacia un cambio en la intermedia- ción tradicional buscando que ésta atienda sus mayores requerimientos. Estos cambios confirman que hoy los principales acto- res son los “inversionistas” que pueden moverse entre mercados con sólo apretar una tecla. La sobrevivencia de los mercados dependerá de la capacidad de éstos de ofrecer alternativas de inversión con seguridad, efi- ciencia (rapidez, menores costos, y procedimientos estandarizados), liquidez y transparencia. Todo lo que se haga en este sentido se traducirá en mejoras en la liquidez y en mayores negocios, con los consiguientes beneficios para los emisores. Finalmente, todo esto impone retos a los reguladores pues el acceso de los inversionistas a un mercado sin fronteras, en especial de los individuales, ha venido acompañado de mayores oportunidades de fraude y engaño. Esto abre un nuevo espacio para la regula- ción y ya las principales comisiones de valores han tenido que enfrentar problemas. La confianza de los inversionistas y emi sores es el principal activo de un mercado.