Fuente: Diario Oficial El Peruano.
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/G50/GE1/G67/G2E/G20/G32/G35 /G53/G45/G50/G41/G52/G41/G54/G41/G20 /G45/G53/G50/G45/G43/G49/G41/G4C Lima, jueves 14 de noviembre de 2002 midad con el acuerdo sobre reparaciones celebrado entre el Estado, los familiares de las víctimas y sus re- presentantes. IV OBLIGACIÓN DE REPARAR ACUERDO SOBRE REPARACIONES 20. En materia de reparaciones, es aplicable el artículo 63.1 de la Convención Americana, que prescribe: Cuando decida que hubo violación de un derecho o libertad protegidos en esta Convención, la Corte dis- pondrá que se garantice al lesionado en el goce de su derecho o libertad conculcados. Dispondrá asi- mismo, si ello fuera procedente, que se reparen las consecuencias de la medida o situación que ha con- figurado la vulneración de esos derechos y el pago de una justa indemnización a la parte lesionada. (su- brayado no es del original) 21. El artículo 56 del Reglamento establece que: 1. Cuando en la sentencia de fondo no se hubiere decidido específicamente sobre reparaciones, la Corte fijará la oportunidad para su posterior decisión y de- terminará el procedimiento. 2. Si la Corte fuere informada de que el lesionado y la parte responsable en el caso han llegado a un acuerdo respecto al cumplimiento de la sentencia sobre el fondo, verificará que el acuerdo sea justo y dispondrá lo conducente. 22. El acuerdo entre el Estado, los familiares de las víc- timas y sus representantes fue presentado ante la Corte durante la etapa de reparaciones, cuando los autos se encontraban listos para dictar la sentencia correspon- diente. En virtud de que no existe controversia s obre las reparaciones, la Corte resuelve examinar el acuerdo men- cionado. 23. Corresponde a la Corte evaluar si el acuerdo sobre reparaciones es compatible con las disposiciones perti- nentes de la Convención Americana, así como verificar si se garantiza el pago de una justa indemnización a los familiares de las víctimas, y se reparan las diversas consecuencias de las violaciones de los derechos hu- manos cometidas en el presente caso. 24. Este Tribunal ha reiterado el principio de derecho internacional aplicable a esta materia, en el sentido de que toda violación de una obligación internacional que ha producido daño trae consigo el deber de repararlo ade- cuadamente2 . 25. La reparación del daño ocasionado por la infracción de una obligación internacional requiere, siempre que sea posible, la plena restitución (restitutio in integrum), la cual consiste en el restablecimiento de la situación ante- rior a la violación cometida. De no ser esto factible, el tribunal internacional puede ordenar la adopción de me- didas para garantizar los derechos conculcados y repa- rar las consecuencias que las infracciones produjeron, entre ellas, el pago de una indemnización compensato- ria por los daños ocasionados 3 . V BENEFICIARIOS DE LAS REPARACIONES 26. En la cláusula tercera del acuerdo se establece que los beneficiarios de las reparaciones serán Virginia Boni- facia Ugarte Rivera de Durand y Nolberto Durand Var- gas, padres de Nolberto Durand Ugarte y, a la vez, her- mana y cuñado, respectivamente, de Gabriel Pablo Ugar- te Rivera. El acuerdo señala también que ninguna otra persona natural o jurídica podrá reclamar beneficios di- rectos o indirectos fundados en este convenio. 27. La Corte observa que no existe controversia res- pecto a la calidad de beneficiarios de las personas men- cionadas, cuyo reconocimiento como tales es acordecon la jurisprudencia del Tribunal 4 , y homologa el acuer- do en este punto. Este Tribunal entiende que dichas personas deben ser tenidas como beneficiarias de re- paración en su calidad de derechohabientes de sus parientes fallecidos, por un lado, y en su condición de víctimas de la violación de los artículos 8.1 y 25.1 de la Convención, según lo declaró la sentencia de fondo, por el otro. En consecuencia, la Corte estima que Vir- ginia Bonifacia Ugarte Rivera de Durand y Nolberto Durand Vargas deben ser considerados como benefi- ciarios de las reparaciones, en la doble condición men- cionada. VI REPARACIONES PECUNIARIAS 28. En el acuerdo de reparaciones, bajo el acápite deno- minado “Indemnización económica”, el Estado se com- promete a pagar la cantidad de US$125,000.00 (ciento veinticinco mil dólares de los Estados Unidos de Améri- ca) a los señores Virginia Bonifacia Ugarte Rivera de Durand y Nolberto Durand Vargas. Asimismo, se esta- blece que dicho monto “constituye el único pago directo o indirecto que el Estado asumirá con relación a los beneficiarios de la reparación derivada de la sentencia de fecha 16 de agosto de 2000”, dictada por la Corte Interamericana, y que la suscripción del presente acuer- do “implica la renuncia expresa de los herederos de las víctimas, así como de sus representantes a ejercer cual- quier acción judicial o extrajudicial contra el Estado para el cobro de cantidad alguna adicional”. Además, el Perú se reserva el derecho de repetir contra los que resulten responsables judicialmente de los hechos materia del presente acuerdo, de conformidad con las disposicio- nes legales aplicables. 29. En lo que respecta a la forma de pago, en la cláusula séptima del acuerdo se conviene que el Estado iniciará las gestiones pertinentes para hacer efectivo un pago parcial en el presente año fiscal; y de no ser posible, incluir en el Presupuesto General de la República del año Fiscal 2002 el monto señalado en la cláusula refe- rente a la indemnización económica. El pago se realiza- rá en el transcurso del segundo trimestre de dicho año fiscal, de conformidad con la asignación presupuestal correspondiente, directa y conjuntamente a ambos be- neficiarios de las reparaciones. 30. A su vez, la misma cláusula del acuerdo dispone que la cantidad indicada (supra párr. 29) no estará afecta a tributo alguno, creado o por crearse. 31. Por último, el acuerdo también dispone en dicha cláu- sula séptima que “[t]ranscurrido el plazo de pago […], el Estado incurrirá en mora debiendo pagar la tasa de inte- 2Cfr. Caso de la Comunidad Mayagna (Sumo) Awas Tingni. Sentencia de 31 de agosto de 2001. Serie C No. 79, párr. 163; Caso Cesti Hurtado. Reparaciones (art. 63.1 Convención Americana sobre Derechos Humanos). Sentencia de 31 de mayo de 2001. Serie C No. 78, párr. 32 y Caso de los “Niños de la Calle” (VillagránMorales y otros vs. Guatemala). Reparaciones (art. 63.1 Convención Americana sobre Derechos Humanos). Sentencia de 26 de mayo de 2001. Serie C No. 77, párr. 59. En igual sentido, Cfr. Reparation for injuries suffered in the service ofthe United Nations, Advisory Opinion: I.C.J. Reports 1949, p. 184; Factory at Chorzów, Claim for Indemnity, Merits, Judgment No. 13, 1928, P.C.I.J., Series A, No. 17, p. 29; y Factory at Chorzów, Claim for Indemnity, Jurisdiction, JudgmentNo. 8, 1927, P.C.I.J., Series A, No. 8, p. 21. 3Cfr. Caso Cesti Hurtado. Reparaciones, supra nota 2, párr. 33; Caso de los “Niñosde la Calle” (Villagrán Morales y otros vs. Guatemala). Reparaciones, supra nota2, párr. 60; y Caso de la “Panel Blanca” (Paniagua Morales y otros vs. Guatema- la). Reparaciones (art. 63.1 Convención Americana sobre Derechos Humanos). Sentencia de 25 de mayo de 2001. Serie C No. 76, párr. 76. 4Cfr. Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros vs. Guatemala). Reparaciones, supra nota 2, párr. 67; Caso de la “Panel Blanca” (Paniagua Morales y otros vs. Guatemala). Reparaciones, supra nota 3, párr. 84 y CasoCastillo Páez. Reparaciones (art. 63.1 Convención Americana sobre Derechos Humanos). Sentencia de 27 de noviembre de 1998. Serie D No. 43, párr. 86.